La Federación Uruguaya de Basket-Ball (FUBB) anunció en un comunicado que Marcelo Signorelli dejó de ser el director técnico de la selección uruguaya. La sorpresiva decisión de la FUBB echa por tierra dos años de trabajo de Signorelli, que con su cuerpo técnico consiguió dos medallas de bronce, una en el Sudamericano de mayores y otra con la selección sub 21. Pero más allá de logros deportivos, da la sensación de que se corta un proceso de trabajo que tenía aspiraciones, entre otras cosas, de desembocar en una clasificación mundialista. El trabajo de Signorelli no sólo abarcaba a la selección mayor, que dentro de poco volverá a jugar por las Eliminatorias (el 29 de noviembre con Puerto Rico y el 2 de diciembre con Estados Unidos, en ambos casos en Montevideo), sino que encabezaba también un trabajo global con las selecciones juveniles.

Los neutrales de la FUBB, según consigna el anuncio, “han comunicado al entrenador Marcelo Signorelli su decisión de introducir cambios en la conducción estratégica de las selecciones nacionales”. Y agrega: “El proyecto acordado hace más de dos años –si bien ha tenido una evaluación positiva en sus resultados deportivos– debió ser revisado en lo que refiere a su sustentabilidad organizacional”.

¿Qué significa esto? Según le comentó el presidente de la FUBB a Sport 890, Ricardo Vairo, “cualquier proyecto tiene que tener una cabeza, un líder que lo lleve adelante. Había situaciones que no estaban bien, principalmente porque no estaban trabajando como equipo. El proyecto incluye sistemas de valores para los jóvenes, por eso el concepto ‘Somos equipo, somos Uruguay’. Se han presentado determinadas situaciones que no estaban bien manejadas; entendíamos que estábamos teniendo carencias de liderazgo, por eso lo de ‘sustentabilidad organizacional’”. Vairo comentó, además, que “dejar todo resumido a que la presión de Batista hizo que Vairo echara a Signorelli es un argumento muy vacío, a mí me consta que no era el único [que tenía problemas con el entrenador]”. “Entendía que era lo mejor para el básquetbol, y también porque era lo mejor para las personas. Yo tengo problemas con los problemas y no con las personas”, cerró Vairo.

Dos campanas

Signorelli dirigió la selección mayor de Uruguay en 17 partidos, de los que ganó 11 y perdió seis. Pero esto no pasa por los resultados deportivos; va más allá y tiene que ver con un desgaste de la relación del entrenador con una de las figuras del equipo: Esteban Batista. Signorelli, en charla con la diaria, dijo que la relación con el basquetbolista de Nacional “estaba mal pero no impedía que se jugara siempre para ganar”. Según el entrenador, nada se hizo para perjudicar a ningún jugador: “Siempre se priorizó a los jugadores. ¡Siempre!”. Signorelli contó que la decisión le sorprendió y que pensó que la reunión con la FUBB se iba a centrar en la evaluación de los partidos con Estados Unidos y México, y en la planificación de lo que vendrá entre noviembre y febrero, cuando se jueguen los siguientes cuatro encuentros en las ventanas eliminatorias. Reconoció que “discrepancias había, tanto de organización como de planificación, diferentes puntos de vista”. Con la salida de este cuerpo técnico, resta esperar qué decisiones se toman de aquí en más; a la vuelta de la esquina están los próximos dos encuentros, que serán muy importantes para seguir con chances de clasificación para el Mundial de China 2019.

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