Jimena Marqués es la jugadora de golf amateur más destacada de Uruguay. Tiene 16 años y se encuentra en la posición número 895 del ranking mundial de golf femenino amateur de mayores. La semana pasada obtuvo su récord personal, que también fue el récord histórico en la cancha de Punta Carretas, con cinco golpes menos del par de canchas –que es de 73 golpes–. Jimena practica golf desde los cinco años, ha ganado múltiples competencias a nivel nacional e internacional y en el entorno de este deporte la denominan “la promesa del golf”.

¿Por qué elegiste el golf?

Empecé por mi familia, todos practican este deporte: mis primos, mis tíos, mi abuela. Empecé a practicar a los cinco años y me gustó desde siempre; es mi deporte, no me imagino sin el golf.

¿Cómo fueron tus comienzos?

Había muchos niños, porque al principio vas a una escuela; hay algunos que van dejando y otros siguen, pero el grupo se va haciendo cada vez más chico. Por lo general se tiene más constancia cuando estás en un nivel mayor. En Uruguay no hay muchos lugares donde puedas jugar, yo por suerte vivo cerca del Club de Golf.

Jimena Marqués en el Sudamericano de Golf. Foto: Natalia Rovira
Jimena Marqués en el Sudamericano de Golf. Foto: Natalia Rovira

¿Que características tiene un partido de golf?

A rasgos generales gana el que hace menos golpes, pero hay un montón de reglas. Para el juego con 18 hoyos hay cuatro que se pueden hacer en cuatro golpes, otros en menos o en más, y hay varios palos: hasta 14 palos podés tener en la bolsa; podés usar un dispositivo de distancia, contar la distancia que tenés con respecto a la bandera.

¿Cuánto dura cada partido?

Cinco horas, más o menos. A veces terminan durando entre ocho y nueve horas, además de que siempre llegás antes para practicar.

¿Qué se hace en un día común de entrenamiento?

Hay de todo para hacer; como tenés tantos palos lo ideal sería practicarlos todos, así cada vez vas mejorando. Entreno todo lo que pueda, me armo mis horarios. Mi entrenador está en Argentina, entonces practico sola, con mi hermana, que es una niña, o con otras chicas que practican también.

Jimena Marqués entrenando. Foto: Natalia Rovira
Jimena Marqués entrenando. Foto: Natalia Rovira

¿Se ejercita el físico o se prioriza la técnica?

La técnica es lo principal, pero también el físico, porque necesitás tener resistencia; cuanto más fuerza tengas vas a lograr más distancia, más velocidad y mejores tiros, o sea que la parte del gimnasio te puede ayudar bastante en la parte técnica también. Cuando llegás a un nivel más avanzado hay regímenes de alimentación y demás.

El ingenio y la precisión son fundamentales.

Sí, porque para ejecutar un golpe tenés que pensar en varias cosas a la vez: el viento, las subidas, las bajadas, la distancia; cada palo pega a diferente distancia, hay que tener en cuenta qué palo vas a usar si es un tiro bajo.

¿Qué competencia de golf hay en Uruguay?

Hay clasificatorios para ir al exterior. Campeonatos nacionales y torneos los fines de semana con patrocinadores y premios. Además están los campeonatos internacionales juveniles, prejuveniles y de mayores.

Jimena Marqués entrenando. Foto: Natalia Rovira
Jimena Marqués entrenando. Foto: Natalia Rovira

¿Y los internacionales?

Todo va puntuando para el ranking mundial femenino, que se llama WAGR [World Amateur Golf Ranking]. Por ejemplo, la competencia a la que me voy a Miami: cuanto mejor te va en el torneo más puntos tenés dentro de ese ranking, que comienza en el 2.800. Yo estoy en el puesto número 895.

¿Viajás seguido a competir?

Sí, hay muchas competencias en muchos países; si jugás bien acá te mandan a varios lugares, porque cuantas más competencias mejor. Este año fui a Irlanda y a Escocia. En unos días me voy con mi mamá a Estados Unidos, y el 8 de enero me voy nuevamente al Sudamericano de mayores en Chile.

¿Cuántos participantes hay en cada competencia?

Hay torneos de 40 chicas, pero yo estuve en Irlanda en un Mundial en el que habían 160. En los torneos de acá de Uruguay somos muy pocas: ocho.

 Jimena Marqués con su madre, Maria Esther Vázquez, en su casa. Foto: Natalia Rovira
Jimena Marqués con su madre, Maria Esther Vázquez, en su casa. Foto: Natalia Rovira

¿Está dividido por género?

Sí, depende de las circunstancias; algún torneo cada tanto es mixto, pero en el exterior.

¿Cuáles son tus metas?

Por ahora las metas son a corto plazo, para cada torneo internacional: en cada uno me propongo una meta que intento cumplir. Voy de a poco.

Practicás un deporte que te insume mucha carga horaria, ¿se te complica para estudiar?

Cuando estoy en época de clases se me complica, más que nada en invierno, que se va la luz rápido; cuando estoy con parciales también, pero me organizo. “Siempre fue una excelente alumna; pasaba con 12, ahora con 11 o 10. Ella se va de viaje y lleva las cosas para estudiar; a veces son la una, las dos de la mañana y está estudiando”, cuenta su mamá.

¿Qué tiene de especial el golf?

Lo que está bueno es que siempre tenés otra oportunidad; son 18 hoyos y te van puntuando por cada tiro, y si hacés un tiro mal sabés que en el próximo hoyo, aunque sea muy difícil, podrías recuperarte de alguna manera. Además, vos sos juez de los scores de los demás; yo tengo que controlar que las demás hagan la cantidad de golpes que dicen, y viceversa. “Estás solo con la pelotita quieta; un movimiento mal que hagas destruiste el día del golf, es todo muy sincronizado”, agrega su papá.

Jimena Marqués entrenando. Foto: Natalia Rovira
Jimena Marqués entrenando. Foto: Natalia Rovira

Sos la mejor jugadora de tu categoría, te denominaron “la promesa del golf”, ¿cómo la llevás?

Para bien, me motiva a esforzarme siempre un poco más.

Palos, hoyos y césped perfecto

El golf es un deporte de precisión. El objetivo principal es ejecutar la menor cantidad de golpes (utilizando un palo distinto para cada uno de ellos) para introducir la bola en hoyos que se encuentran dentro de una cancha al aire libre y con césped natural. En caso de ser una cancha profesional (80 metros aproximadamente) los hoyos son 18. Cada recorrido puede ser de nueve o de 18 hoyos, pero en una competencia siempre son 18.

Cada hoyo se compone de la zona de salida, la calle o fairway (es el espacio existente entre el tee de salida, que es el pequeño soporte que se clava en el suelo para levantar la pelota en el primer golpe de salida, y el green, que es una zona de unos 550 metros cuadrados situada alrededor del hoyo, alisada y con dos o tres milímetros de altura) y distintos obstáculos, como el áspero (zona con la hierba más alta), los bancos de arena o cuerpos de agua, establecidos para dificultar el paso de la bola. El tiro a cada hoyo es un recorrido independiente; cada hoyo tiene 108 milímetros de diámetro y 100 milímetros de profundidad. En su interior se coloca una bandera de asta fina de dos metros de altura, para que el golfista pueda reconocer de lejos su posición.

El número de golpes fijado para cada hoyo depende de la distancia que haya entre el punto de salida y el hoyo. Los puntos se definen por el número de golpes necesarios para meter la bola en el hoyo. A menos golpes, mejor resultado.

Para determinar el ganador o la ganadora de un partido se suman todos los golpes realizados promediando los que se hayan dado de más en un hoyo con los que se hayan dado de menos en otro. Quien haya ejecutado menos golpes gana. Lo ideal es alcanzar el “hoyo en uno”, que es cuando se introduce la bola con un solo golpe, es decir, directamente desde el punto de salida en el tee. Por el contrario, existe el handicap, que se utiliza en el golf amateur. El handicap es el número de golpes de más que un jugador necesita para completar un recorrido. Los golfistas de menor categoría tienen la posibilidad de realizar golpes de ventaja establecidos mediante este handicap.