En el estadio Olímpico Luzhnikí, de Moscú, las selecciones de Rusia y de Arabia Saudita inauguraron el Mundial. Fue victoria de los locales 5-0 con goles de Yuri Gazinskiy, Denis Cheryshev en dos oportunidades, Artiom Dzyuba y el restante de Aleksandr Golovin.

Fue muy superior Rusia. En todos los aspectos, prácticamente, y esto es necesario decirlo porque en el segundo tiempo (con diferencia a favor de 2-0) entregó la posesión a los árabes. Así y todo se las ingenió para ofender y terminó encontrando el tercero.

Sus mayores virtudes fueron dos: primero, presionar; segundo, como consecuencia de lo primero, ser efectivos para mandarla adentro. Pero efectivos posta: de cinco tiros al arco hicieron los tres goles iniciales. El primero vino a los 12. Centro desde la izquierda y Yuri Gazinskiy ganó por arriba para convertir. Al final del primer tiempo, como para liquidar la cosa, el ingresado Cheryshev definió fuerte y arriba, luego de una buena jugada rusa de toque y rotación. Para liquidarlo, más allá que Arabia intentó cuando tuvo la pelota -pero siempre sin profundidad-, el grandote Dzyuba entró a hacer lo que le mandaron: ganar de cabeza en el área: un minuto en cancha y adentro, 3-0. La frutilla de la torta fue los golazos del final, el cuarto y el quinto. Primero, a la carrera, la colgó del ángulo, Cheryshev -anoten ese nombre- y después vino el tiro libre de Aleksandr Golovin.

Buena victoria de los rusos, sobre todo por la cantidad de goles que convirtieron.

Formaciones:

Rusia (5): Igor Akinfeev; Mario Fernandes, Kutepov, Ignashevich, Zhirkov; Yuri Gazinskiy, Zobnin, Samedov (65′ Kuziaev), Golovin; Dzagoev (lesionado, 23′ Denis Cheryshev) y Smolov (70′ Dzyuba, entró y gol). Director técnico: Stanislav Cherchersov.

Arabia Saudita (0): Al Maiouf; Al Breik, Osama Hawsawi, Omar Hawsawi, Al Shahrani; Otayf (65′ Al Muwallad), Al Dawsari, Al Faraj, Al Jassam, Al Shehri (82' Hattan Bahebri); Al Sahlawi (86' Abu Radeah). Director técnico: Juan Antonio Pizzi.