Llegó otra medalla más. Esta vez, la de Déborah Rodríguez. La velocista uruguaya, tras una carrera que la tuvo como protagonista siempre, entró en el segundo lugar y ganó la presea de plata. El oro y el bronce se fueron para España. La ganadora, quien sacó buena distancia a los 600 metros de carrera y fue imposible de alcanzar, fue Esther Guerrero. En el tercer lugar completó el podio Natalia Romero.

En la ciudad de Trujillo, en Perú, el sábado la primera de las uruguayas en competir fue Lorena Aires. Con un salto de 1,81 metros, la atleta celeste logró la segunda posición y la medalla de plata con mucha luz: la peruana Candy Toche fue bronce tras saltar 1,70. El oro fue para una de las mejores del mundo de la disciplina, la colombiana a María Fernando Murillo, quien puso una marca de 1,84 metros.

La segunda presea fue para María Pía Fernández en una de sus especialidades: los 1500 metros. La carrera fue pareja y tuvo a ella y a la española Solange Pereira como protagonistas. En un final reñido, la europea logró imponerse en los últimos metros. Su marca fue de 4 minutos 18 segundos y 31 centésimas, 34 centésimas menos que María Pía. El bronce fue para la argentina Mariana Borelli, quien llegó a más de dos segundos de las primeras.

Además, el sanducero Emiliano Lasa ganó la medalla de bronce en salto largo, con 7,79 metros. El ganador de la prueba fue el peruano José Mandros

María Pía Fernández, durante el torneo Darwin Piñeyrúa. (archivo, marzo de 2017)
María Pía Fernández, durante el torneo Darwin Piñeyrúa. (archivo, marzo de 2017)

Otro que compitió fue el atleta Eduardo Gregorio. Lo hizo en los 1500 metros y llegó en la última ubicación a casi 8 segundos del ganador, el español Loorenc Sales Ferrer.