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José Elosegui

Bruno Silva durante el partido Uruguay-Ecuador por las Clasificatorias al mundial Sudáfrica 2010, en el estadio Centenario.  (archivo, setiembre de 2008) · Foto: Javier Calvelo

De pura sangre

Ahora juega en Cerro Largo y allí el pueblo futbolero lo quiere. Bruno Silva jugó más de cinco años en Europa y siete en el combinado celeste. En enero de 2011 estuvo a un paso de la muerte por una infección generalizada luego de una operación sencilla en el hombro, en Holanda. Pensó en dejar de jugar y se resignó a recuperarse en una clínica en Estados Unidos, para vivir sin dolor.
Campamento campesino en Marina Cué, el 16 de junio, destruido y quemado por la Policía el día anterior. foto: coordinadora nacional de organizaciones de mujeres trabajadoras, rurales e indígenas (conamuri) · Foto: Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres

Viaje por la tierra

La comunidad de Yvy Pytã, a unos 35 kilómetros de la localidad paraguaya de Curuguaty y a cinco de donde fueron asesinados 11 campesinos sin tierra y seis policías hace tres meses, es antes que nada una zona de dolor. Allí vive la mayoría de los familiares de los trabajadores rurales caídos. También es una región de indignación, desconfianza, solidaridad, rebeldía. Aún con el temor en la piel, la consigna campesina en la lucha por la tierra es clara: o les dan el campo en disputa -en el que se instalaron hasta el violento desalojo- para gozar de una vida digna o lo ocupan de nuevo antes de fin de año.