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El Chenlo

El gato de Schrödinger

Ustedes ya saben cómo es esto. Estoy acá y estoy allá. Te tengo tatuada en el pecho. Estás acá y estás allá. Estoy acá pero pienso y te escribo a vos y allá. Estoy acá y me siento allá. Sé más lo que se vive allá porque lo siento acá. Mecánica cuántica celeste.

Si murió Gardel…

No sé si te habrás percatado, pero no sé que a las 7.00 el Metro está a tope porque haya encontrado trabajo en Santiago ni porque haya amanecido después de una noche difícil, sino porque me vine en bondi, en salón-cama, de La Serena a Santiago.
Arturo Vidal, mediocampista chileno, ayer, en la rueda de prensa en el complejo Fernando Riera, en Santiago de Chile. Foto: Elvis González, Efe

ElHermanoChileno

Ustedes ya conocen el caso: un futbolista de la selección de casa aprovecha sus horas libres de la concentración de su equipo para ir al casino, hacer unas jugaditas -un video lo muestra apostando unas siete lucas nuestras-, tomarse unas copejas y perder la noción del tiempo, tanto como para salir corriendo con su esposa en su novísima Ferrari 425 cotizada en 320.000 dolores, y cualquier cosa pregúntenle a Gabo Rochinotti lo que es pisar un Ferrari medio copeteado.